¿Puede una sacudida de nuestra cotidianidad como una pandemia servir como oportunidad para reflexionar y cambiar la forma en la que nos relacionaremos en el futuro?

En medio de ese episodio histórico e insólito en nuestras vidas que fueron los meses de confinamiento domiciliario (marzo-mayo 2020), Javier Padilla y Pedro Gullón escribieron este ensayo “Epidemiocracia. Nadie está a salvo si no estamos todos a salvo”, editado por Capitán Swing, que ha publicado verdaderas joyas en esta misma línea en los últimos meses.

Solo cuando las crisis llegan al corazón del privilegio se denominan emergencia, se nombran y se hacen políticamente visibles.

En el Prólogo escrito por la antropóloga y activista Yayo Herrero, se plantea un asunto principal: la pandemia, por su alcance y sus efectos a todos los niveles, es un acontecimiento extraordinario, pero también lo es porque ha afectado de lleno la vida de las sociedades más ricas del planeta. Recordemos cuánto tardó el mundo en reaccionar cuando miles de personas morían por otro virus, el ébola en 2014, y cómo sólo se hizo visible cuando el virus viajó en avión a países occidentales.

Es imposible analizar la respuesta de los países ante una pandemia  sin analizar las condiciones previas de las que parte.

Pero Epidemiocracia nos va a plantear varia cuestiones de enorme calado. La primera, entender que la pandemia no acontece en un vacío sino en contextos sociales, políticos, culturales o económicos determinados. Las desigualdades sociales de partida, el estado en el que se encuentran los servicios públicos de un país, y en especial el ámbito sanitario o la legitimidad social de las instituciones, son aspectos que nos van a ayudar a entender la evolución, la respuesta y los impactos de la pandemia en un lugar determinado.

Desde la peste negra, se conoce que las epidemias afectan más a las personas con más desventaja en el orden social.

En este sentido, el libro traza una continuidad histórica con otras pandemias acontecidas en otros momentos históricos, enfatizando casi una evidencia: aunque el conjunto de una sociedad -en este caso, del planeta entero- sea igualmente vulnerable a la expansión del virus, los efectos de este no son los mismos para todos los países, o para todos los miembros de una sociedad. Una pandemia pone de relieve las desigualdades sociales existentes y las amplifica de forma extraordinaria. Los ejemplos de nuestra experiencia son múltiples: los países que parten con sistema de salud pública débiles, los trabajos clave en la estructura de cuidados (no solo en el ámbito sanitario) y que se exponen mucho más a los efectos del virus, los barrios empobrecidos de una ciudad determinada concentran mucha más mortalidad que otros barrios con mayor poder adquisitivo…

Las crisis sanitarias del siglo XXI no son solo crisis sanitarias, sino que podríamos concebirlas como crisis matrioshkas, de modo que la crisis sanitaria está a su vez cubierta por otras crisis de tipo económico y ambas están alojadas dentro de una crisis mucho mayor, que es la ecológica.

Pero el aspecto clave planteado por los autores, junto con el de la desigualdad, es entender el sustrato en el que esta crisis de salud pública se sitúa, en una crisis ecológica que pone de relieve el problema central al que nos enfrentamos: un modelo de consumo ostentado por una minoría de la población mundial que nos ha situado en una verdadera encrucijada histórica. Como en la viñeta, mirar la ola de la Covid-19 nos haría perder de vista el reto más importante que tenemos como civilización, el de superar este modelo a todas luces inviable y no universalizable, y que nos lleva rumbo al desastre.

Plantarle cara a la crisis de civilización exige incidir en sus causas y ser conscientes de las relaciones y vínculos de ecodependencia e interdependencia imprescindibles para sostener una existencia digna.

La última parte del libro (“Reconstrucción”) plantea una serie de propuestas y de debates. La pandemia, señala Yayo Herrero en el Prólogo, nos ofrece un “minuto de lucidez”, la posibilidad de aprender de lo que esta realidad ha puesto en valor, de lo que ha dejado al descubierto, y de las preguntas que hay que resolver, en no demasiado tiempo. Epidemiocracia es un excelente ensayo para entender los elementos estructurales y de fondo que subyacen en esta pandemia y para ponernos manos a la obra.