Breves apuntes sobre Brasil

Las protestas podrían afectar a la Copa ConfederacionesHe tenido la suerte de pasar dos intensas semanas en Brasil, concretamente, en Río de Janeiro, São Paulo y Porto Alegre. He conocido muchas personas con las que he podido intercambiar impresiones sobre las recientes movilizaciones en muchas ciudades brasileñas (#VemPraRua), sobre la situación del Gobierno del PT (Partido de los Trabajadores) o sobre las profundas contradicciones del “Brasil emergente”. Aquí van algunos apuntes personales y desordenados sobre lo conversado estos días:

1.- ¿Un “Brasil emergente”? Brasil encabeza el acrónimo que desde hace un tiempo recorre el mundo: los BRICS (Brasil, Rusia, India, China…¿Sudáfrica?). Ciertamente, los niveles de crecimiento económico han sido notables en los últimos años, como también la mayor presencia e influencia de Brasil como actor internacional. No obstante, algunos consideran que Brasil no es más que “un gigante con los pies de barro”, no sólo por los índices de desigualdad social que verdaderamente encierra el crecimiento macroeconómico, sino también por el más que probable estancamiento económico que acecha el país y por su fuerte dependencia de las exportaciones de materias primas, tal y como señalaba The Economist recientemente.

2.- Crecen los ricos…y crecen los pobres. Se hablaba estos días de un estudio reciente, basado en una treintena de indicadores, que señalaba como, en efecto, Brasil ha consolidado una nueva pirámide socioeconómica en los últimos años. En esa pirámide los ricos (renta mensual disponible de 18.000 reales, unos 6.000 €) han pasado de ser el 1,8% de la población a un 2,8%, mientras que los más pobres (unos 215€) han pasado de los casi 14 millones de habitantes (7,3%) a un total de 30 millones (15,5%). Entre estos dos estratos se sitúan las diferentes “clases medias” que porcentualmente disminuyen, pasando del 58% al 56%. El Brasil emergente, por lo tanto, no funciona para todos. El país está socioeconómicamente más polarizado hoy que en el pasado.

los más pobres han pasado de los casi 14 millones de habitantes (7,3%) a un total de 30 millones (15,5%)

3.- La fragilidad de la “clase media”. Como en otros muchos países, la clase media se ha construido en función de dos variables contingentes: el salario y el crédito. En Brasil, comentaban algunas personas con las que hablé, una parte de esa “clase media” vive en un escenario irreal y absolutamente endeble: acceden a coches, casas o aparatos tecnológicos, a costa de endeudarse con las entidades financieras. ¿Les suena? Un ejemplo: en los anuncios de tablets u ordenadores no aparece el precio total, sino el precio de una mensualidad a pagar, y al lado los meses que deberán pagarse para completar la cantidad total. Asimismo, la política de incentivos a la compra de coches,** impulsada por los propios gobiernos del PT, está generando un enorme problema de tráfico y empeorando la calidad de vida en las ciudades (algunas personas aseguran que se pasan hasta tres y cuatro horas en autobuses congestionados y carísimos, mientras que los más ricos viajan por la ciudad en helicóptero).

4.- De Mundiales y Olimpiadas. Al menos en las universidades, la mayoría de gente no está entusiasmada con los grandes eventos que le esperan al país en los próximos tiempos (Mundial de fútbol 2014 y JJ.OO. de Río en 2016). Todo el dinero invertido en la construcción de estadios o de grandes infraestructuras -el neodesarrollismo que señalan algunos- es dinero que no se dedica a servicios públicos como la sanidad y la educación y que, además, está alimentando escandalosamente la corrupción.

5.- #VempraRua. Estos cuatro apuntes iniciales no pretenden presentar una imagen pesimista de Brasil, ni mucho menos, pero es el sentir de muchas personas y también en los temas en los que uno acaba centrándose en cualquier conversación. Precisamente, las históricas manifestaciones iniciadas el pasado mes de junio en ciudades como São Paulo, Río o Brasilia muestran el malestar ciudadano ante muchas de estas situaciones. Muchos no recordaban unas protestas tan multitudinarias desde la que tuvieron lugar, hace 20 años, contra el gobierno de Collor de Melo. Por otra parte, las características de las protestas insertan a Brasil en esta red de movilizaciones globales, que si bien tienen un componente interno claro, comparten formas de movilización similares a las que han tenido lugar en el Parque de Taksim Gezi de Estambul, en la Puerta del Sol de Madrid o en el Zuccotti Park de Nueva York.

6.- ¿Crisis de la izquierda? Me he topado estos días con bastantes militantes o ex militantes del PT decepcionados. Varios motivos salían a colación: i) “Dilma Roussef no es Lula”; ii) “los 10 años de poder del PT han acabado institucionalizándolo, envejeciéndolo y alejándolo de los más jóvenes”; iii) los casos de corrupción van que vuelan (el asunto de los “Mensalão” –compra de votos por parte del PT- aparece cada día en portada), y iv) más allá de los programas de integración social (el gobierno de Lula logró mejorar la vida de 35 millones de personas), el PT ha sido el abanderado de esta “política de grandes infraestructuras”. Las protestas de #VemPraRua no han hecho sino poner de relieve ese divorcio entre el PT y una parte de la sociedad, hecho que el propio Lula reconocía en una entrevista estos días.

7.- “La isla de las flores”, reloaded. “La ilha das Flores” es una localidad del estado de Porto Alegre convertida en vertedero y sobre la que el brasileño Jorge Furtado dedicó un excepcional documental en 1989. En este post se analiza su contenido. He visto decenas de veces “La isla de las flores”, ya que suelo utilizar este documental en algunas clases. El caso es que durante la estancia en Porto Alegre conocí fortuitamente a algunos amigos de Furtado, si bien no pude conocerlo a él personalmente. Lo que sí tuve la suerte de conocer fueron dos cooperativas, impulsadas por el CCIAS (Centro para la Ciudadanía y la Acción Social), que reúnen a gente de los barrios más pobres de Porto Alegre y que se ocupan en el reciclaje de basura, ofreciéndoles un pequeño medio de vida. Una de ellas había sido quemada hace poco. Aunque se desconoce quién pudo ser, muchos de los integrantes de la cooperativa apuntaban a grandes empresas de la gestión de vertidos que pueden estarlos disuadiendo de este modo de continuar su proyecto…Las grandes cifras económicas y las grandes protestas se mezclan así con las injusticias más terriblemente invisibles de cada día...

Pero estos son sólo los temas que han centrado las conversaciones de estos días, las cuales reflejan las preocupaciones y anhelos de muchos brasileños, o al menos de los brasileños que he me ido encontrando. Evidentemente, Brasil es mucho más que esto…Brasil es infinito. Estas líneas sólo pretendían recoger algunos fragmentos de 15 días intensos e inolvidables.

 

** The Brazilian state, closely linked to the automobile industry – both owners and workers – filled the cities with new cars and pollution (but no infrastructure), and gave repeated incentives to the sector as part of efforts to fight global recession. Since 2002, according to a study published in Folha de São Paulo, 1.6 million new cars (13,000 a month) have been put onto the roads of the paulista capital alone. When trucks and motorcycles are added to the account, the number of new vehicles is 2.6 million (more than 20,000 a month). In Rio and Salvador as in São Paulo, to mention only those cities, automotion has transformed itself into a daily public drama. En “Brazil, a crisis of representation”

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1 comentario en “Breves apuntes sobre Brasil”

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