Sampedro: la vida en MAYÚSCULAS

José Luis Sampedro

(*) Se fue hace ya tres meses, casi sin hacer ruido. Dicen que, momentos antes de morir, pidió un Campari, dio las gracias por todo lo vivido y se despidió de las personas que en aquellos momentos le rodeaban. José Luis Sampedro ha vivido 96 años de vida intensa y la ha vivido en mayúsculas: “Se habla mucho del derecho a la vida y no tanto del derecho y el deber de vivirla”, subrayaba en una de sus múltiples entrevistas. Y vivirla quiere decir ser conscientes -como si cada día fuera el último día- de su grandeza, y como no de su carácter efímero, frágil y extraordinariamente vulnerable.

Se habla mucho del derecho a la vida y no tanto del derecho y el deber de vivirla”

Y es que seguramente hay muchas vidas vividas en estos casi 100 años. La vida del escritor de grandes novelas como Octubre, octubre” o “La sonrisa etrusca”, la vida del profesor universitario y catedrático de economía o la vida del humanista y el lingüista. Y en todas ellas elementos comunes: el compromiso con los más vulnerables, la valentía y la voluntad -con todas las contradicciones del mundo- de ser coherente y sincero consigo mismo.

Pero en los últimos años de vida, Sampedro se ha convertido también en uno de los referentes para toda una generación de jóvenes que hemos salido a la calle, indignados por las injusticias del momento y buscando respuestas a preguntas que eran nuevas y que tenían que ver con la necesidad de repensar urgentemente cosas tan trascendentales como nuestra democracia o un modelo de sociedad que deja cada día que pasa más gente en la cuneta. “Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor”, le decía al periodista Jordi Évole recientemente. Y, seguramente, hemos tomado conciencia de esta afirmación cuando hemos constatado en qué grado hemos transitado de ciudadanos a meros consumidores, y a mercantilizar y a deshumanizar un gran cúmulo de cosas.

“Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor”

Sampedro nos deja palabras que son eternas y que nos invitan a continuar con este proceso, urgente e inaplazable, de regeneración ética, política, social y económica. Es, seguramente, el gran reto de nuestra generación y tendremos que estar a la altura.

(*) Una versión similar de este artículo fue publicada por la Revista Monitor Educador en català

(**) Para ver otros posts sobre Sampedro que pueden leerse en este blog.

***

En este enlace puede verse un fragmento de la entrevista completa que Jordi Évole realizó a José Luis Sampedro hace ya algunos meses.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s